Son ricos en fibra, minerales (potasio, calcio, fósforo, hierro, magnesio), vitaminas y carbohidratos, lo que los convierte en una fuente de energía y nutrientes. Por sus propiedades, son un alimento energético ideal para deportistas y estudiantes, un sustituto natural del azúcar en diversas recetas y un snack saludable para consumir entre comidas.